Historias de Japón: El último samurai (Parte II)

Parte II (Continuación)

Jules Brunet era un oficial francés que Napoleón III envió a Japón como consultor militar. Destacó en la segunda intervención francesa de México bajo sus órdenes, recibiendo la Légion d’Honneur. Sin embargo, nunca sirvió al emperador Meiji, sino al shogun Tokugawa (al “enemigo” que el ejército nipón tuvo que enfrentar y no al contrario) para formar e instruir a sus fuerzas de élite. Durante su misión, Brunet quedó maravillado por las tradiciones y por la cultura japonesa, pero como sucede en la película, era un periodo de altísima inestabilidad política.

En 1868, el Emperador Meiji se hizo oficialmente con el poder y fue respaldado y apoyado por multitud de clanes, Los Ishin Shishi, defensores de la monarquía centralista Meiji y opositores al feudalismo del shogunato, pero el Shogún no quiso reconocer al Emperador, por lo que empezó una guerra civil (conocida como Boshin) que enfrentó al bando aperturista, comandada por el Emperador, contra el Shogún y los defensores de la tradición. Las tropas imperiales se dirigieron a Edo, que posteriormente sería conocida como Tokio, donde el embajador francés Léon Roches preparó una estrategia para preservar la ciudad, pero en el último momento el Shogún decidió retirarse haciendo que su ejército fuera derrotado en la batalla de Koshu-Katsunama. Brunet, que llevaba un año instruyendo al ejército del shogún, recibió la orden de evacuar la isla debido al inicio de los enfrentamientos, pero la rechazó y se unió al bando del shogún en el norte de Japón. 2 meses después se produjo la toma de Edo y aunque esto parecía poner fin al conflicto, con la ayuda del almirante Enomoto Takeaki, fiel al Shogunato Tokugawa, Brunet, cuatro oficiales franceses y unos miles de fieles a la tradición huyeron a la isla Ezo, actualmente conocida como Hokkaido, donde nuestro protagonista fue nombrado segundo al mando del ejército del shogunato.

Previsiblemente, los soldados franceses abandonaron la misión que les habían encomendado y con Jules Brunet al mando, los rebeldes del shogún sitiaron y capturaron el fuerte de Goryokaku,que estaba en manos de las tropas del ejercito nipón. Posteriormente conquistarían Hakodate, lugar donde se proclamó la República de Ezo el 15 de diciembre de 1868, nombrando presidente al almirante Enomoto Takeaki. Francia y otras naciones europeas reconocieron la República de Ezo, la única en la historia de Japón. Finalmente, y tras más de 3 meses, una gran hueste de más de 10000 hombres del ejército imperial llegó a Ezo, derrotando al ejército del almirante primero en el fuerte Goryokaku y luego en Hakodate, poniendo fin a la aventura de nuestro protagonista francés.

Brunet abandonó Japón rumbo a Francia, donde a pesar de ser recibido como un héroe fue juzgado por desobedecer las órdenes de permanecer al margen. Sin embargo, pudo continuar su carrera militar alcanzando antes de su fallecimiento el rango de general.

Fin de la parte II

Continúa en parte III y última

Alberto y Eugenio

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Publicado en: Blog

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