PEDRO PÁEZ, descubridor de las Fuentes del Nilo en Etiopía

Con motivo de la celebración del 400 aniversario del descubrimiento de las fuentes del Nilo Azul en Etiopía por el jesuita Pedro Páez, damos el pistoletazo de salida a nuestro viaje a Etiopía que partirá de Madrid Barajas el próximo 8 de octubre.

Nos congratulamos de poder recordar a este intrépido misionero, nacido en Olmeda de las Fuentes, municipio madrileño también conocido como el pueblo de los pintores ya que cuenta con numerosos artistas entre sus vecinos. El pueblo celebra hoy una comida popular para festejar el aniversario del descubrimiento de las fuentes del Nilo en Etiopía realizado por su ilustre vecino. Se servirá un plato especial que nuestros viajeros podrán probar dentro de unos meses: misr wat, una especie de salsa-puré realizado con lentejas con especias. En Olmeda de las Fuentes también se inician hoy ciclos de charlas, conciertos, exposiciones, con una ruta alrededor del pueblo que acaba en una plaza rebautizada con el nombre del jesuita.Son muchos los que no conocen la historia de Pedro Páez. Marchó a Coimbra cuando Felipe II unió las Coronas de Portugal y España, ingresando en la Compañía de Jesús en 1564, destacando pronto por su cultura y espíritu, y muy talentoso para los idiomas.  Tras unos años de misión en Goa, marchará hacia finales del s. XVI hacia Etiopía acompañado del también jesuita Antonio de Monserrat.

En su “periplo” sufrieron todo tipo de peripecias: capturados por los árabes fueron hechos prisioneros en Yemen y vendidos como esclavos a los turcos, quedando cautivos 7 años en los que recorrieron el desierto de Hadramaut y parte del desierto de Rub al-Jali en la península arábiga.  Felipe II los rescató con dinero de la Corona y vuelven a Goa en 1595. Iniciando el s. XVI se adentra en Massawa y Fremona donde prueba una extraña bebida que el rey etíope le ofreció, convirtiéndose en el primer europeo que degustó el café. El 21 de abril de 1618 Pedro Páez llegó al lago Tana y descubrió las míticas fuentes del Nilo Azul, descubrimiento que el escocés James Bruce injustamente se atribuyera en 1770. El jesuita escribió sobre ello: “Confieso que me alegré de ver lo que tanto desearon ver antiguamente el rey Ciro y su hijo Cambises, Alejandro Magno y el famoso Julio César”.

La leyenda pinta a Páez como un hombre alto, delgado, de barba rojiza; un hombre sabio y amable. En 2001 Javier Reverte, fascinado por la personalidad del personaje publicó el libro “Dios, el diablo y la aventura” sobre la vida del jesuita. Reverte destaca que Pedro Páez intentó comprender África desde dentro; aprender cómo era África y contarlo sin imponer una manera occidental de ver las cosas y que “era un hombre de inmensa cultura, de acción y reflexión. Un hombre del Renacimiento. Y un aventurero con una gran capacidad para los idiomas”.

En nuestro viaje a Etiopía en octubre nos desplazaremos hacia el Lago Tana el más grande de Etiopía (y el tercero de África) y visitaremos las Cataratas del Nilo Azul desde Tis Abay. Realizaremos un paseo de alrededor de 20 minutos cruzando el puente de piedra portugués llamado “Agam Dildi” construido en 1620  durante el reinado del emperador Susneyos. El Nilo Azul se precipita por una pared de roca de 45 m. De altura en lo que es una de las cataratas más espectaculares de África conocida como Tis Abay (“humo del Nilo”). Acaso el espíritu de Pedro Páez se deslice en el aura de estas impactantes cataratas del Nilo Azul.

Alberto y Eugenio

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